Parad a pensar… sólo un momento. ¿Cómo se enseña a
leer en español?
Si quien está leyendo esto es docente nos dirá,
seguramente una lista enorme de cómo enseña a leer. Pero, probablemente, si le
preguntamos a otro colega, te dirá otra forma.
Nos encontramos con esa guerra metodológica en la que
los defensores de una u otra defienden su posición con uñas y dientes y difícilmente
se bajarán de su burro. Los docentes tenemos eso: que somos muy fieles a lo que
creemos. Tanto, que a veces pecamos de exceso de “apego”
Y digo yo, ¿no debería ser todo más simple? Ay, ¡simple!...
que maravilla cuando una teoría se apellida “simple”. Eso asegura que a lo
mejor los docentes de a pie, lo podremos entender.
Cuando me presentaron esta teoría, pensé que iba a ser
como los famosos “abre- fácil”, que lees esa etiqueta y acabas usando, por este orden: dientes, cuchillo,
alicate, pistola y hasta espada láser para poder abrir el paquete de jamón de
york.
Pero no, esta era ¡SIMPLE, de verdad!
La
hipótesis del Simple View of Reading
Model (o- para simplificar más aún- Modelo Simple de Lectura) se basa en los hallazgos
relativos a la relación entre los
trastornos del lenguaje oral y los trastornos del lenguaje escrito. Concibe
el aprendizaje lector organizado en dos ejes fundamentales: el proceso de
descodificación y el proceso de comprensión. Por tanto, todos los problemas que
puedan surgir en el aprendizaje de la lectura, lo podemos explicar desde este simple esquema
A
partir de este modelo, pueden derivarse
dos hipótesis causales sobre los diferentes trastornos de la lectura: déficit
asociados al procesamiento fonológico (que dificultan los procesos de
descodificación de las palabras escritas) y déficit asociados al desarrollo
del vocabulario y la morfosintaxis (que dificultan los procesos de
comprensión verbal).
Esa
perspectiva sobre las dificultades que podemos encontrar en el aprendizaje de
la lectura nos da pistas concluyentes sobre la evaluación, pero a la vez que nos
aporta claros y precisos objetivos de
intervención
Los
que trabajamos en colegios, sabemos que, tradicionalmente, la instrucción en
lectoescritura se centra, de manera fundamental en la decodificación de las
palabras, en la conversión grafema fonema (ojo, que no en la conciencia
fonológica), y se otorga un papel más secundario a los procesos de comprensión
sobre los que el trabajo es, a todas luces, infinitamente menor.
Pero
también algunos estudios de intervención recientes como el de Clarke, Snowling,
Truelove, y Hulme, (2010), también van dirigidos a la necesidad de enriquecimiento del lenguaje oral (vocabulario,
morfosintaxis y comprensión oral)
Estos
trabajos, centrados en la ampliación y mejora del vocabulario y la morfosintaxis, muestran efectos positivos del tratamiento a
corto plazo pero, sobre todo, a medio plazo según Carroll, Snowling y Hulme,
2011,
¿No nos
debería eso de replantearnos la forma de enfocar la lectura y considerar estos
aspectos “olvidados”?
Yo no
digo que no se trabajen esos aspectos en el colegio. Lo que digo es que no
todos ellos se trabajan enfocados a la lectura. Sin duda el eje horizontal no
se trabaja con la misma profundidad cuando de lectura se trata
Los
niños en Educación Infantil son como folios en blanco. Tienen tanto que
aprender que, con ansias de enseñarles todo… ¡enseñamos demasiado!
Conocer
cuáles son los aspectos más importantes y fundamentales en el proceso de
enseñanza de la lectoescritura hará que nos centremos en lo verdaderamente
importante.
Por
otra parte, sabemos que las intervenciones son más eficientes cuanto más tempranamente se
realizan (p.e.: Rack, 2004; Shaywitz et al, 2008). Por tanto, la prevención, detección precoz e intervención temprana
deberían ser un imperativo para los
sistemas educativos que quieran atajar las dificultades de aprendizaje de la
lectura y sus graves consecuencias. La disminución de la incidencia alcanzaría
hasta el 70%.
El
modelo SVR y estas últimas afirmaciones, son las que nos sirven de inspiración
para el diseño de un programa de prevención o intervención precoz que os iremos
desgranando poco a poco.
No es
tan difícil llevar la teoría a la práctica. En este caso, guía el desarrollo de
programas de intervención temprana o prevención, y nos refuta lo que decía el
teórico en educación David Kolb: “No hay
nada tan práctico como una buena teoría”
Si
os fijáis, tanto el Simple View of Reading Model como el National Reading Panel resaltan la importancia de sistematicidad en el trabajo precoz de tres
aspectos: CONCIENCIA FONOLÓGICA, VOCABULARIO Y COMPRENSIÓN.
Tres
aspectos, pero en profundidad. Asentar bases, independientemente de la
metodología en la que milites. Y con una importante premisa: la sistematicidad.
¿Crees que es difícil algo tan simple?







